Es al anochecer, cuando el sol se retira de los cerros orientales, que Bogotá se deja descubrir. Si de día es una metrópolis intensa y a veces gris por el clima, de noche se convierte en un epicentro de emociones y https://umairqxjt237142.like-blogs.com/40041411/flirtear-en-bogotá-el-ritual-de-la-vida-nocturna